Las distintas dietas vegetarianas que han nacido a lo largo de la historia tienen diferentes objetivos, que pueden responder a tendencias filosóficas, a creencias religiosas, y a fundamentos ecológicos, éticos, económicos o dietéticos. El movimiento vegetariano como tal comenzó en Inglaterra en los primeros años del siglo XX, cuando algunos intelectuales y religiosos consideraron que dicha dieta podía conducir a “la virtud y a la salud”.

Actualmente, un porcentaje importante de la población mundial sigue voluntariamente algún tipo de dieta basada en el consumo de recetas vegetarianas, que no debe confundirse con que muchos de los habitantes del tercer mundo, debido a la falta de recursos y a la pobreza, tienen una alimentación basada en vegetales que no llegan a cubrir los requerimientos nutricionales básicos.

vegetales Dietas vegetarianas

Tipos de dietas vegetarianas

Dieta vegetariana pura

No se consume ningún tipo de alimento de origen animal, ni alimentos en cuyo proceso pueda agregarse algún ingrediente de ese origen.

Dieta frugívera

Sólo se pueden consumir frutas, frutos secos y semillas, sin cocción. Puede incluir la ingestión de algunas hortalizas pero no de legumbres.

Dieta crudívora

Se consumen únicamente alimentos crudos: verduras, frutas, frutos secos, cereales y legumbres germinadas. Algunos incluyen leche y huevos, eso sí, siempre sin ningún tipo de cocción.

Dieta higienista

Está basada en la teoría de la compatibilidad o incompatibilidad de los alimentos. Se evitan determinada combinaciones como la mezcla de alimentos ricos en almidón con los ricos en proteínas, ya que se supone que mezclados no pueden ser bien digeridos. Otra de las características de esta dieta es que las frutas deben consumirse fuera de las comidas y sin mezclarse con otros alimentos.

Dieta macrobiótica

Se basa en conceptos de la filosofía zen. Los alimentos son clasificados en dos categorías: yin y yang. La salud y el bienestar dependen del equilibrio yin y yang.

La dieta macrobiótica pasa por diez estados distintos que progresivamente se vuelven más restrictivos en cuanto a la variedad de alimentos, hasta llegar a un nivel elevado basado en el exclusivo consumo de cereales.